sábado, 1 de febrero de 2014

La metáfora de la silla


Para haber sido la primera performance que llevo a cabo, tengo que reconocer que me siento satisfecho. Desde que viera, hace ya de eso bastantes años, la primera representación en directo de una performance en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (México) realizada por un artista español de prestigio como es Juan Hidalgo, siempre he mantenido la ilusión por enfrentarme al público, no ya sólo a través de mis relatos, mis esculturas y mis collages, sino también en primera persona. Convertirme, yo mismo, en la cadena de transmisión de la idea: ser actor, llevar a cabo la acción, manejar el mensaje y mantener la intensidad de la representación de principio a fin, todo en único paquete y enfrentándome directamente con el público.
El pasado día 27 de enero, en la capilla desacralizada del Centro de Turismo Rural de San Roque, en Piedralaves (Ávila), llevé a cabo la primera interpretación pública de mi perfomance: "La silla".
Antes de la representación tuve que enfrentarme a la idea. Construir un mensaje sólido y directo sin palabras. Nunca antes me había tenido que enfrentar a la interpretación. Nunca hice teatro, ni mimo, ni nada por el estilo, por tal motivo, me enfrentaba a un medio nuevo, lo que otorgaba, si cabe, aún mayor tensión y nerviosismo a mi puesta de largo en esta disciplina artística tan apasionada como desconocida.
Siempre había usado la metáfora como recurso estilístico, pero nunca antes me había tenido que transformar en metáfora. Sentir la métafora y vivir la metáfora. Esa palabra griega, tan sonora y tan sugerente, era, sin duda, el vehículo que estaba buscando para construir mi discurso.  
Con "La silla" intento, en todo momento, provocar la reflexión sobre el valor de uno mismo, sobre la capacidad que todos tenemos a nuestro alcance de recomponer y reconducir nuestros destinos para alcanzar las metas que nos propongamos. "La silla" es la metáfora de una reconstrucción personal que resurge desde el caos. 
La capilla, la iluminación, la música, el entorno, el grupo y el momento propiciaron todo lo demás.
Tal vez sea mi propia metáfora y la metáfora de otros muchos millones y millones de vidas.

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